Martín Chirino

Martín Chirino (Las Palmas de Gran Canaria 1925 – Madrid 2019), nace junto al mar, en un medio familiar tradicionalmente ligado al mundo de los astilleros del Puerto de La Luz. Este conocimiento, desde muy niño, lo capacitó para el uso de la herramienta y le introdujo en un mundo que lo llenaba de asombro y pasión por la artesanía del hierro y la talla de la madera. Circunstancias que fueron decisivas en la trayectoria del escultor, puesto que los dos factores que mejor definen su obra son las continuas referencias a su tierra, cuya cultura ancestral ejerció una poderosa influencia, y el uso del hierro forjado como medio de expresión plástica, un trabajo artesano de tradición española, que, como dijo Antonio Saura, supo sintetizar con las más actuales preocupaciones espaciales.

A los 23 años Chirino viajó a Madrid para estudiar en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, una vez finalizados sus estudios se adentra en un período de investigación sobre el hierro y la forja española. En Italia estudiará a los clásicos, completando su formación en la School of Fine Arts de Londres. Tras su regreso a Canarias, realizó la serie Reinas Negras, obras influenciadas por el arte africano y el surrealismo. Martín Chirino se incorporó al grupo El Paso en 1958, junto con Saura, Canogar, Feito, Millares, Rivera... A partir de la exposición New Spanish Painting and Sculpture en el MoMA, la presencia de Chirino en EE.UU. será frecuente y periódica. Realizará desde los años setenta proyectos monumentales inspirados en la espiral del viento; vestigio encontrado en el legado de los primeros pobladores de su tierra natal, Canarias, y continuando con sus investigaciones sobre los valores africanos, siendo en la actualidad un representante de prestigio de la escultura abstracta española.

De 1983 a 1990 desempeñó el cargo de presidente del Círculo de Bellas Artes de Madrid, y desde 1989 hasta 2002 fue director del Centro Atlántico de Arte Moderno de Las Palmas de Gran Canaria. En 2001 es nombrado Académico de honor por la Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel.

Ha sido galardonado, entre otros, con el Premio Internacional de Escultura de la Bienal de Budapest 1978, el Premio Nacional de Artes Plásticas, 1980, la Medalla de Oro a las Bellas Artes, 1985, el Premio Canarias de Artes Plásticas, 1986, el Premio Nacional de Escultura de la CEOE, 1989, la Medalla de Honor del Círculo de Bellas Artes de Madrid, 1999, el Premio Artes Plásticas 2002 de la Comunidad de Madrid. En 2004 la Fundación Real Casa de la Moneda le concedió el Premio Tomás Francisco Prieto de medallística.  Ha sido investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Las Palmas de Gran Canarias, 2008 y por la Universidad Nebrija de Madrid, 2011. En 2014 es nombrado Académico Honorífico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid.

En 2015 inaugura en su tierra natal su Fundación. De lo particular a lo universal. Ese lema que ha inspirado desde el inicio el itinerario artístico del escultor canario Martín Chirino orienta la creación de la Fundación de Arte y Pensamiento que lleva su nombre, concebida no sólo como una privilegiada ventana desde la que contemplar las diversas etapas de su obra, sino también como un centro de Humanidades activo, abierto a la reflexión y el debate. Entre sus objetivos estatutarios destaca el fomento de la colección, el estudio, la difusión y la promoción del patrimonio artístico y de la figura y el magisterio creador del escultor, así como la completa catalogación de su obra.

Para ello, se pretende mantener vivo el diálogo entre el Castillo de La Luz y la obra de arte contemporánea, con actividades y exposiciones temporales capaces de generar tesis sólidas, que sirvan como punto de encuentro entre las más diversas disciplinas artísticas y culturales, y entre la historia y el presente.  Al mismo tiempo, la finalidad que da sentido a esta nueva Fundación canaria es contextualizar y promover el valioso legado de la cultura insular en el complejo mundo actual. Y para ello la obra de Martín Chirino es un documento de primer orden. Se trata de promover un diálogo perfectamente escalonado, conforme al lema inicial: Martín Chirino, las Islas Canarias y el Mundo.

En 2019 fallece a la edad de 94 años. Una vida plena y dedicada a trabajar el hierro, su fiel compañero de viaje, y a forjar y a dibujar el Viento en su manifestación a través de la espiral, pensando en su forma como alegoría del horizonte. Un sueño, “mover el horizonte”, que le marcó desde su infancia.

Martín Chirino parte del hierro como metal conductor de una obra que busca su máximo potencial expresivo con un mínimo de materia. Sus esculturas, por lo común de grandes dimensiones, responden a un doble impulso: por un lado, el diálogo con el arte primitivo y los materiales y el paisaje nativo de las Islas Canarias, leídos con los ojos de la evocación imaginativa y la memoria de aquél artista adolescente que soñaba con mover el horizonte de su playa; por otro, un poderoso impulso sígnico que genera todo tipo de geometrías espaciales, por lo general curvas (espirales), capaces de iluminar el espacio que las rodea y de ser a la vez, para quien las contempla, enigma y revelación.

Para saber más sobre la trayectoria de Martín Chirino puede visitar la página web del artista.

Vídeo Reproducir
48G7SrLwx9yTEgbyd05q u5U5xAGoDPPPhxX3WAU3
I6WFlyJUd9iu5ZcdIvt6
tjJbeGlj5NjKcJyEh2qF RgvgnQwovPaRRHuH6PTE
48G7SrLwx9yTEgbyd05q RgvgnQwovPaRRHuH6PTE
u5U5xAGoDPPPhxX3WAU3 tjJbeGlj5NjKcJyEh2qF I6WFlyJUd9iu5ZcdIvt6

Martín Chirino por el mundo

Evento anterior

Fundación de Arte y Pensamiento Martín Chirino

Evento siguiente

El Castillo de la Luz